Joder, pues vaya cosas en las que perder el tiempo.
Eso lo dirás tú.
Bueno, bueno. No te piques, pero es que me hace gracia.
Que tú no te hagas esa pregunta no quiere decir que no te hagas otras.
Ya.
Y yo no te digo que sea una pérdida de tiempo, tío.
Marc, sólo me parece curioso que te preguntes cuántos lápices has visto consumirse en su totalidad.
Acepto el término "curioso" si se expresa en términos de admiración hacia mí.
¡Jajajajaja!
¡Jajaja! Hay que joderse, Pablo.
Ya ves.
Hazte tú también la pregunta. ¿Has visto un lápiz agotarse hasta desaparecer?
Mmmmm... No.
¿Ves?
¿Veo el qué?
¡Joder, Pablo! No me dirás que no es extraño.
Bueno, habíamos quedado en curioso.
No te cachondees.
Explícate más, tío.
En todos estos años nunca he visto a un làpiz agotarse hasta el final.
¿Hasta desaparecer?
Exacto. Los lápices desaparecen del mapa cuando ya nadie les quiere.
¿A quién le gusta usar un lápiz casi agotado cuando puede usar uno nuevo?
Pablo...
Marc, la gente los debe tirar a la basura.
¡Pero es que no he visto nunca a nadie tirar un lápiz a la basura!
Mmmmmm...
Dímelo tú, Pablo, ¿a cuánta gente has pillado tirando un lápiz?
Tampoco es que me haya fijado nunca mucho...
Desaparecen, esa es la verdad.
¿Cómo?
Desaparecen, se esfuman, no sé... Ellos deciden.
Jodeeeeer.
¿Qué puede ser si no?
Vale, ¿y dónde van?
Eso es lo mejor de todo.
¿Por?
Porque no lo sé, y no es lo importante.
Ya. Y para ti, eso es lo mejor.
No lo entiendes, Pablo. No me importa dónde van, sino que no nos enteramos de nada...
¿Y?
Es que es como la vida... La vida es un lápiz. Desaparece y no nos enteramos.


