18 de enero de 2008

El viaje de Tommy Larkin. Uno

Son sólo tres. Tres líneas son suficientes. Una para dibujar el horizonte, el final de todo lo que queda por ver; y dos para marcar el camino, la carretera, los bordes del hoy. Los pasos son seguros, firmes. El metrónomo rige el sonido del talón en el suelo. Tommy camina por la cuneta derecha de la carretera. Ya hace rato que suda. A lo lejos algo le hace señas con lo que parece un brazo levantado. Es alguien, recostado en un árbol muerto. O vivo.

- ¡Hola, hola! ¡Hola Tommy! ¿No sabes quién soy, Tommy?

Carcajadas enseñando su boca grande, de pocos dientes, sucios y rotos. La barba de días. El rostro delgado. La camisa blanca. Pero gris. Su voz grita.

- ¿No sabes quién soy? ¿No lo sabes? ¡Pues yo sí sé quién soy! ¡Y sé quién eres tú!

Más carcajadas.

- ¡Mira! ¡Mira! ¡Mira qué tengo!

Muestra un transistor. Los ojos infinitamente abiertos.

- Escucha, ¿escuchas la canción? ¿La escuchas? Sí... ¿Recuerdas a Emylou? ¿Emylou?

Su dentadura ríe a trozos.

- ¡Sí, Emylou! ¿Quieres un poco de agua? ¿Quieres un poco de agua? ¡Es whiskey!

Su voz ríe y ríe y ríe. Tommy acelera el paso. Las risas son cada vez más lejanas. En la otra cuneta, en sentido contrario, un perro. Delgado. Sucio. El perro se detiene. Mira a Tommy. Tommy mira al perro. Y el perro prosigue su marcha. Las carcajadas, a lo lejos.

17 de enero de 2008

un día de éstos

la química me gusta me gusta ir al mercado
porque allí me venden la felicidad a peso
póngame trescientos gramos de trankimazin
a peso mire usted pues no puede ser porque

necesita una receta de recomendación una receta
del señor felicidad que dice que la sopa

con una pastilla al día durante unos meses
sabe mejor que ya no lloras tanto no estás

en la cama quieto esperando quieto en la cama

en la televisión dicen rico rico bajo prescripción
facultativa por eso llamo al señor felicidad pido hora
para el señor felicidad sí buenas tardes estoy triste



quiero ir a comprar al mercado a la plaza del
barrio ir a comprar a peso porque me gustan
sí las básculas las básculas donde pesan la química

la química que comeré para levantarme 


un día de estos

9 de enero de 2008

título 33

preciosa fotografía en blanco y negro a la vez que
fotograma en movimiento que desobedeces las
leyes de la física y de las ciencias sociales y el grito

de corten de alguien sentado con visera de alguien
delante de una claqueta no te dejas pillar los dedos
tus dedos fotograma bonito que danzas por celuloides

de asfalto hasta leer en aquellos los bancos sí

dos copas de moscatel en aquella sí tu película
el celuloide en marcha en el que te conocí


tu película

granada 33



Silently, de Blonde Redhead (vídeo de Mike Mills)

7 de enero de 2008

Rorschach

Os equivocaís: Yo no estoy encerrado aquí, con vosotros. Vosotros estáis encerrados aquí, conmigo.

1,0º

bombardeo de hojas en el párquing
de tierra de árboles bajos las piedras
heladas la riera seca no hace viento

pero las hojas verdes como
jóvenes sin arrugas caen como
bombas al campo de batalla hoy

explosiones y diez grados menos

---

bombardeo de hojas
en el párquing de tierra
de árboles bajos las piedras

heladas la riera seca y yo quieto
no hace viento pero las hojas
verdes como jóvenes sin arrugas

caen como bombas
al campo de batalla hoy
explosiones y diez grados menos
---

bombardeo de hojas en el párquing
de tierra de árboles bajos las piedras
heladas la riera seca no hace viento

pero las hojas verdes como
jóvenes sin arrugas caen como
bombas al campo de batalla hoy explosiones

y diez grados menos
---
bombardeo de hojas en el párquing
de tierra de árboles bajos las piedras
heladas la riera seca no hace viento

pero las hojas verdes como
jóvenes sin arrugas caen como
bombas al campo de batalla hoy

diez grados menos

2 de enero de 2008

Taxi

Gente en la calle. La lluvia alborota a la gente. Las compras, los regalos, las parejas bajo los paraguas. La lluvia acelera la velocidad en presente. El paso de peatones. Una señora. Gafas redondas, antiguas. Pelo enmarañado. Falda oscura. Jersey gastado. La lluvia acelera la velocidad de la gente. Los paraguas chocando. Todos pasan cerca de la mujer. La mujer, mojada, se está mojando. Unos setenta acabados de levantar. Es de noche. Llueve. Pasan taxis. Los llama. En silencio. El brazo en alto es Taxi. Llueve en los taxis de paso acelerado. La mujer los llama. Los taxis pasan. La gente pasa. La mujer los llama. No para el taxi. No para nadie. No para el taxi. La mujer se moja. Es de noche. Levantada hace poco. Mojada. Taxi. Nadie le avisa de aquello. Nadie le dice que eso. Pasan. Pasan. Todos caminan veloces. En sus paraguas. Nadie le dice No les llames. Las luces verdes están apagadas.