17 de noviembre de 2011

Wilco live, Palau de la Música (Barcelona 02/11/2011)


Crónica para Indiespot 
del concierto de Wilco en Barcelona aquí



15 de noviembre de 2011

Credo, de J. G. Ballard


http://www.jgballard.ca/uncollected_work/what_i_believe.html


Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, liberar la verdad que hay en nosotros, alejar la noche, trascender la muerte, encantar las autopistas, congraciarnos con los pájaros y asegurarnos los secretos de los locos.

Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.

Creo en las pistas de aterrizaje olvidadas de Wake Island, señalando a los Pacíficos de nuestras imaginaciones.

Creo en la belleza misteriosa de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el borde de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos; en las sonrisas perturbadas de los empleados de estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.

Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus fantasías, tan cerca de mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los rieles de cromo de las góndolas de supermercado; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.

Creo en la muerte del mañana, en el acabamiento del tiempo, en la búsqueda de un tiempo nuevo en las sonrisas de las mozas de los bares de las rutas y en los ojos cansados de los controladores de tráfico aéreo en aeropuertos fuera de temporada.

Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la Princesa Diana, en el suave olor que emana de sus labios cuando miran a las cámaras del mundo entero.

Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.

No creo en nada.

Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, de Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las torres Watts, Bocklin, Francis Bacon, y en todos los artistas invisibles dentro de las instituciones psiquiátricas del mundo.

Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en lo absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.

Creo en las adolescentes, en la corrupción que hay en ellas sólo por la postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros que sus partes pudendas dejan en los baños de moteles miserables.

Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez haya volado, en la piedra arrojada por un niño pequeño que lleva en sí misma la sabiduría de los estadistas y de las parteras.

Creo en la amabilidad del bisturí, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en la redundancia de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.

Creo en la luz que arrojan las videograbadoras en las vidrieras de las grandes tiendas, en la agudeza de las parrillas de los radiadores en los salones de venta de automóviles, en la elegancia de las manchas de aceite sobre las barquillas de los motores de los 747 estacionados en las pistas de los aeropuertos.

Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.

Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.

Creo en los diseñadores de las Pirámides, el Empire State, el bunker del Fuhrer en Berlín, las pistas de aterrizaje de Wake Island.

Creo en la fragancia del cuerpo de la Princesa Diana.

Creo en los próximos cinco minutos.

Creo en la historia de mis pies.

Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el temor a los calendarios, la traición de los relojes.

Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperanza.

Creo en las perversiones, en el amor obsesivo por los árboles, las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), las nubes y los pájaros.

Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.

Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.

Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y el agotamiento.

Creo en el dolor.

Creo en la desesperanza.

Creo en todos los niños.

Creo en mapas, diagramas, códigos, juegos de ajedrez, rompecabezas, tableros de horarios de vuelos, carteles indicadores de los aeropuertos.

Creo en todas las excusas.

Creo en todas las razones.

Creo en todas las alucinaciones.

Creo en toda la rabia.

Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.

Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.



'What I Believe', by J.G. Ballard
Interzone, #8, Summer 1984

7 de noviembre de 2011

Lee Ranaldo "Noise Recitation: Against Refusing" (Barcelona International Poetry Festival 15/05/2011)




Virreina Palace in Barcelona was the perfect setting for "Noise Recitation: Against Refusing", last Lee Ranaldo's poetic performance, inside the events of Barcelona International Poetry  Festival (year after year, more advanced and more multimedia), that expanded the audience eyes and radars. This literary experiment from the Sonic Youth member creates poetry from the search of images and pills on short syntagmas received from daily spam e-mail: "Hellofrom American Desert” (Water Row Books, 2007, with illustrations by Meat Puppets’ Curt Kirkwood) or the recent "Against Refusing" (Water Row Books, 2010, with illustrations by Leah Singer) involve strange bedfellows on paper: the union of virtual and robotic creation versus authorship creation, abstract electronic material destined to swell the recycle bin but now a high-priced item on the website of the publisher... Lee Ranaldo’s proposal is focused on dadá and beat lyrical discourse, a free disposal of ideas that especially emphasize the importance of the creative process, nothing strange, of course, to his irreverent intellect. This is precisely the best claim for translating the concept to the stage. In his suspended guitar session in Barcelona (Lee Ranaldo, Steve Shelley and Enrique Morente made a similar session for the Sonic Youth Etc.: Sensational Fix exhibition last yearat CA2M in Móstoles, Madrid), Ranaldo accompanied his atonal and noisy verses with the surreal images from the french underground filmmaker Pierre Clémenti. Lee Ranaldo hatched in an escapist's fifty minute interval, where text and feedback, distortion and performance merged into a stimulating visual poem between the musician and his independent and floating guitar, sealed and stamped with a word ("organometallic"), which would have delighted the great catalan visual poet, Joan Brossa. Mysteriously exciting.


(c) second picture from LR and video: barcelona + poesia

"Noise Recitation: Against Refusing"; a visual and audio poem from Lee Ranaldo



Contemplating suspended time. The audio moment between you and me. From yesterday to tomorrow. Stridency -- No stridency. The only roughness is your silence. Guitar, words and human fusion. In tangent dances "organometallic" is an expanded joke from a mp3, and "groove" just a synonym for. A prophetic baptism in an exhaust pipe. 
Poem inspired by Lee Ranaldo "Noise Recitation: Against Refusing"; Festival Internacional de Poesía de BCN, 15/05/2011;