8 de marzo de 2010

Poesía y Poética: Luna Miguel, Sara Toro, David Refoyo

no queda poema.
Luna Miguel

Piso: no fue una explosión de gas,
fueron las lentejas

Sara Toro

escribiré a mi hijo nanas
de pizza y salchichas de Frankfurt

David Refoyo

El AVE siempre llega a tiempo, no como el Titanic, que es lo que le podría decir un ministro de Fomento cualquiera a Leonardo DiCaprio. “Cada día te pareces más a Jack Nicholson. De hecho, Leo, eres como Jack Nicholson en niño, lo cual no sé si es bueno o es malo”, añadiría yo. Las comparaciones odiosas y mis alucinaciones son por culpa de la poesía. La poesía está en todos lados. Sólo hacen falta unas gafas especiales para verla. Pero no unas gafas como las del 3D, eso es de mentira. La poesía existe: está en los raíles del tren, en la nieve pisoteada, en el expediente administrativo, en el diazepán o en el paracetamol, en sonrisas sentadas en butacones, en la rima consonante de Catherine Trammell, en el intenso pintalabios, en un correo electrónico. En un abrazo, al fin. “No queda poema”, dice Luna Miguel. Y todo es, ya, poema [añado, sin permiso]. No son ni artificios ni avatares, sí es la proximidad hecha arte. ¿Puede ser mediática la poesía? ¿Puede ser el todo la poesía? Ahí arriba hay 3 respuestas que son la misma. Y me gusta.

4 comentarios:

luna dijo...

qué bueno vernos.

una pena no haber podido ir luego al Buk. Tanta lluvia y tanto frío: nos esperaba la camita.

:)

Clifor dijo...

Me gusta el texto. Tengo ganas de comprobar esa poesía sobre raíles.

Un placer, grabaremos esto en cinemascope, por supuesto!

ybris dijo...

Sorprendente.
Me gusta esa poesía.
Sin duda es proximidad hecha arte.

Abrazos.

Aloia dijo...

y siempre la hay aquí...porque sin duda tú ya llevabas esas gafas desde antes que se inventaran!