4 de agosto de 2015

Simetrías [3]: velero pixelado


En el pixelado cuántico de un velero al atardecer se encuentran todas las palabras y silencios posibles, un paisaje sub-atómico.


3 de agosto de 2015

Simetries [2]: l'atzavara


Simetries, dia 2.
L'atzavara 

No recordo quan van arribar les atzavares, potser perquè ja hi eren molt abans de tot i de tots. Les seves fulles tenticulars, verdoses i d'espines, alhora hipnòtiques i amenaçants, parteixen d'un nucli desconegut, no observable, com la singularitat del Big Bang, en una altra cosmologia. Els braços punxants s'erigeixen orgullosos i es pleguen verticals, com cignes cecs i altius. L'atzavara només floreix una vegada al final de la seva vida, quan una llarga tija sorgeix sobtadament de l'epicentre de l'organisme i des de l'arrel apareixen repartits a la base diversos pops petits plens de fulles de secà, multiplicant les constel•lacions, les galàxies i els sistemes. Els records de l'univers repartits en vuit metres d'alçada, en aquesta trencadissa d'horitzó.



2 de agosto de 2015

Simetrías [1]: partículas idempotentes

En las dunas, el viento disgrega los granos de arena y la memoria se dispersa en minúsculas unidades de tiempo. 

El soplo de fuerza invisible iguala las aristas, los ángulos. La superficie es ecuánime, tiende a la simetría. 

La historia, como el tiempo y el espacio, es un reflejo de partículas idempotentes.


Taquillón en Timesburg, Poblenou (01.08.2015)

Taquillón en Castellet i la Gornal, Alt Penedès (01.08.2015)

19 de mayo de 2015

Mil novecientos treinta y ocho (Nineteen Thirty-Eight), un poema de Charles Simic




MIL NOVECIENTOS TREINTA Y OCHO

Fue el año en que los Nazis invadieron Viena,
Superman debutó en Action Comics.
Stalin mataba a sus camaradas revolucionarios,
Abrieron la primera Dairy Queen en Kanakee, III,
Mientras en la cuna yo me orinaba en los pañales.

“Seguro que fuiste un precioso bebé”, cantaba Bing Crosby.
Un piloto a quien los periódicos llamaron “El despistado Corrigan”
Despegó de Nueva York hacia California
Y aterrizó en Irlanda, mientras yo veía a mi madre
Sacarse el pecho de su bata azul y acercarse a mí.

En septiembre hubo un huracán que hizo que un teatro
En Westhampton Beach acabara en el mar.
La gente temía que fuera el fin del mundo.
Un pez que se creía extinguido desde hace más de setenta millones de años
Apareció en una red en la costa de Sudáfrica.

Yo estaba tumbado en mi cuna mientras los días eran cada vez más cortos y fríos,
Y la primera gran nevada cayó de noche
Silenciando las cosas en mi habitación.
Pienso que entonces me oí llorar por mucho, mucho tiempo.

...

Nineteen Thirty-Eight

That was the year the Nazis marched into Vienna, 
Superman made his debut in Action Comics, 
Stalin was killing off his fellow revolutionaries, 
The first Dairy Queen opened in Kankakee, Ill., 
As I lay in my crib peeing in my diapers. 

“You must have been a beautiful baby,” Bing Crosby sang. 
A pilot the newspapers called Wrong Way Corrigan 
Took off from New York heading for California 
And landed instead in Ireland, as I watched my mother 
Take a breast out of her blue robe and come closer. 

There was a hurricane that September causing a movie theater 
At Westhampton Beach to be lifted out to sea. 
People worried the world was about to end. 
A fish believed to have been extinct for seventy million years 
Came up in a fishing net off the coast of South Africa. 

I lay in my crib as the days got shorter and colder, 
And the first heavy snow fell in the night. 
Making everything very quiet in my room. 
I believe I heard myself cry for a long, long time.


13 de mayo de 2015

"La ciudad de las desapariciones", de Iain Sinclair


Fragmentos de "La ciudad de las desapariciones" (Alpha Decay) de Iain Sinclair, mago de la psicogeografía, de la topografía profunda, del ocultismo urbano, del poder de la ruina oculta entre los amasijos de nuevo cemento que son las urbes. Blake, Ballard, Burroughs, Moore bien cerca...

"Yo veía mi tarea como una historia detectivesca. Sabía dónde yacía el cadáver de nuestro pobre distrito y quién lo había matado, pero no sabía por qué. La historia previa del muerto estaba en blanco. Habría que investigar versiones en conflicto de los mismos episodios. Pensé en una película de Orson Welles que había visto hacía años: Mister Arkadin (alias Informe confidencial). Un magnate con una barba ridícula y nariz de masilla contrata a un escritorzuelo acabado para que investigue su pasado. A los testigos, después de que cuenten su parte de la historia, los van liquidando. Mis entrevistas, por mucha cortesía que les pusiera, seguirían siendo interrogatorios".

"La parabólica activada emite dosis de luz líquida del Sun; sustitutos de la dopamina que inducen un estado de trance paranoico, en el cual la única reacción posible a la inercia programada es un aullido lobuno de locura: imágenes ígneas de violación, ataques de epilepsia apocalípticos. La televisión por satélite es un ataque al corazón a larga distancia, una serie de cánceres graduales: el trauma narcoléptico en el que los sueños del perro y los sueños del hombre (cerveza, deporte, esteroides, sangre y serrín) se juntan y se entremezclan". 

"Las hileras de árboles se muestran superiores a nosotros, su envergadura es asombrosa: manchas verdes sobre el gris, sobre un naranja carnoso. Cicatrices, bultos carcinógenos. Las gruesas sogas de sus raíces sorben la tierra. Las avenidas han sido trazadas, tal como descubrimos por los mapas antiguos, siguiendo patrones estrictos, una geometría arcana. Corredores de ramas neo-románticas ganchudas".

"Nuestros paseos repetidos, nuestros circuitos e intentos de orientarnos —de llegar al corazón del laberinto— resultaron frustrantes. No había centro. La geometría había sido saboteada y los alineamientos retorcidos para satisfacer una serie de imperativos falsos: el lago del dinero".




28 de abril de 2015

"Meseta", de José Vidal Valicourt


Vives en los márgenes, allí donde los residuos se resumen.

'Meseta' (El Gaviero, 2015), de José Vidal Valicourt, es un poemario sorprendente, repleto de píldoras que se ubican como guijarros en el camino, pautando un continuum cuya lateralidad textual va más allá del mero movimiento: la imagen se mueve en las palabras (La jetée, de Chris Marker) y en los silencios existentes, espacios en blanco ubicados en el alfabeto en el que se descompone el libro (el mundo) y sus páginas (microlugares, subconjuntos en el espacio): meseta de ciencia ficción y realidad, de él y de ella, de cuerpo residual, de materia y antimateria, de conglomerado de letras y lunares sobre el rostro, de rastro de huellas, de vida y antónimos expuestos sobre una esplanada granulada como en los fotogramas silenciosos de Godard, Erice o (añado) Antonioni. Qué gran libro.




27 de abril de 2015

Colaboraciones en Blisstopic (LiveSoundtracks, James Holden, Moon Duo, Mulatu Astatke, Lee Ranaldo, José González)

Desde hace un tiempo colaboro para la revista Blisstopic, publicación firme en su apuesta por transversalizar crónica, reportaje y crítica (fútbol, series, listas, cine, cómic, literatura). Dejo los enlaces de las crónicas de los conciertos que hasta el momento he reseñado: 


FESTIVAL LIVESOUNDTRACKS 2015


JAMES HOLDEN EN BARCELONA


MOON DUO EN BARCELONA


MULATU ASTATKE EN EL FESTIVAL DE JAZZ DE TERRASSA


LEE RANALDO EN EL GUITAR BCN


JOSÉ GONZÁLEZ EN BARCELONA

24 de marzo de 2015

En Revista Kokoro, "Espirometría"


No indiqué por aquí que en el último y excelente número de la Revista Kokoro, monográfico titulado "Uñas", participo con los prolegómenos de algo titulado "Espirometría".

Os dejo el enlace con un pantallazo, y el índice completo de la Revista:





NÚMERO 9
FEBRERO DE 2015

MONOGRÁFICO: UÑAS


 Benito del Pliego- Te comes los dedos

Pedro Montealegre- High lands

Susana Pozo- Arpadura

Marie-Louise Chapelle- nosotras entre. Traducción de Antonio F. Rodríguez y Lola Nieto

Jorinde Croese- Prolong the night

Luna Miguel- Tenías purpurina en los dedos(II)

Iván Humanes- XXVIII proposiciones mesméricas

Esther Ramón- Sin palparme los brazos

Lola Nieto- La herida del muñeco

Sergi de Diego Mas- Espirometría

Antonio F. Rodríguez- ,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,zombi

Rubén Martín- Fragmentos de un cortocircuito

Joaquín Manzi- Uñas pintadas

Laia López Manrique- Rasga(d) las vestiduras

Almudena Vega/ José Carra- Chasquido: La piel ajena

Òscar Solsona- Uñas

Antonio F. Rodríguez- Hora estalactita

Ángel Cerviño- Con uñas y dientes  llega el alba

Sara Torres- Vachábara. Collage de Sofía Costa Sadagorsky

Uxue Juárez/ Ibai Ganuza- Vida y milagros de Uña. 

Francisco Jota- Pérez- Ligadura de prolongación

 Marco Antonio Raya Ruiz- U
Ishmé Ioldaniaä- Las uñas de Carol Rama

Anabel Cristóbal- [From] como uña y carne

Ángel de la Torre- Contiene trazas


BARRA LIBRE

Isabel Mercadé- Emily

Mónica Ezquerra/Rubén Martín/Máquina líquida- Extractos de "Neuromaquia"

Ana Correro- Teatro griego

Yaiza Martínez- Poemas de "La nada que parpadea"

Juan Vico- La espuma de los cangrejos

Lucía  Boscá- Poner seD

Jenni Arnau- Sendas tenues

Pascal Quignard-  Morir de pensar. Traducción de Antonio F. Rodríguez

Ana Moya- Del trepar a los árboles

Begoña Callejón- Tres poemas

Soshanna Rappaport- Jaccottet- La ensoñación del viajero. Traducción de Ana Correro

Sonia Bueno- Dos poemas

Víktor Gómez-  Salir con urgencia

Marília Garcia- Una mujer que se ahoga. Traducción de Aníbal Cristobo



21 de marzo de 2015

3 cuadros


Esperaba

y vi tres cuadros 


al óleo


Sus nombres eran simultáneos


Primavera, Joaquim Mir

Noia i mirall, Laureà Barrau

Meva nena, Eduard Arranz-Bravo


El silencio se mezcló con el futuro


El saxofonista palpaba sus ondulaciones


[eso sí lo recuerdo]



Mientras tanto llueve

al otro lado de la mañana.



4 de febrero de 2015

Los muertos, Los huérfanos y Los turistas, de Jorge Carrión


La trilogía Las Huellas, escrita por Jorge Carrión, se completa con la publicación de Los Turistas (a la espera de una misteriosa coda en forma más breve). Una serie de novelas transgresora en las que la memoria rima con el ahora, atrevidas y diversas tanto en continente como en contenido, a la vez que comprometidas éticamente, con y mediante la ficción, la epidermis de lo real, reflexivas e inquisidoras, pues las respuestas sólo aburren, ciegan, obcecan. Son novelas multiplano, transnovelas. Búsquenlas en su librería favorita. 

http://www.galaxiagutenberg.com/autores/carrion,-jorge.aspx 

Aquí escribí una nota sobre Los Muertos. 
En breve más.

 Cito el inicio de cada una de las novelas:

 Inicio de Los muertos (Galaxia Gutenberg) 

      Nueva York, 1995. Un barrio en las estribaciones de la parte alta de Manhattan; ocho manzanas de edificios; cuatro; dos; una; en su lateral izquierdo: un callejón sin salida y, en él, un charco. 
      El Nuevo abre los ojos y siente el agua. En posición fetal, el perfil del cuerpo incrustado en el charco. Desnudo. Por la bocacalle pasa gente. Está solo, tirita. Sus retinas vibran, como si estuvieran en fase REM todavía. Tres figuras se detienen, al fondo. Una lo señala, pero el Nuevo no se da cuenta. Las tres figuras se convierten en sendos jóvenes: la cabeza rapada, cazadoras color caqui con las cremalleras abiertas, botas negras. Uno sonríe. Otro aprieta un puño americano. El tercero enciende la videocámara y dirige el objetivo hacia la víctima. La patada inicial le arranca al Nuevo un diente y detiene el parpadeo veloz de las retinas. Convergen golpes en sus carnes. «Bienvenido», le dicen; «bienvenido», repiten al ritmo de los puñetazos, de los puntapiés, de los pisotones. «Bienvenido, cabronazo, bienvenido.» Le escupen, a modo de despedida. El Nuevo es ahora un cuerpo amoratado, cuya sangre mancha el asfalto y se mezcla con el agua sucia. Pasan cuatro segundos y dos convulsiones. Se abre una puerta, en el extremo del callejón opuesto a la bocacalle. Sale el Viejo y se lleva al Nuevo a rastras. Éste no opone resistencia.

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Inicio de Los huérfanos (Galaxia Gutenberg) 

     He tardado trece años en acostumbrarme a la luz amarilla. Al abrir los ojos esta mañana no he sentido por primera vez la herida de lo indefinido. Aun antes de lavarme la cara y de ver mis propias facciones distorsionadas por el espejo envejecido, como cada día, reflejo cansado y sin aura, el torso cubierto por el desgastado suéter gris, los codos apoyados en el borde del lavamanos, me he dado cuenta de que mis pupilas habían descansado, de que mi cuerpo había dormido sin interrupción durante siete horas, de que mi cerebro –sobre todo– discernía entre anoche y ahora, pese a que no existiera ninguna diferencia luminotécnica entre el momento en que cerré los párpados y el momento en que los he abierto. 
     Durante todo el día he pensado a intervalos en ello, en lo mismo: trece años he necesitado para acostumbrarme a la ausencia de días y de noches que no sean meros números, periodos digitales. 
     Trece años de luz amarilla. 

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Inicio de Los turistas (Galaxia Gutenberg) 
 
     Como cada mañana, se dispone a pasar la jornada en el aeropuerto, estudiando a los pasajeros, desentrañando el enigma de sus rostros, viéndolos subir en aviones hacia destinos cercanos o remotos, qué más da, móviles ajenos a su destino inmóvil. 
     La carburación del motor se apaga como sus pensamientos. Anthony pone el freno de mano, coge del otro asiento la cartera de piel negra que se recorta sobre la tapicería beige, desciende ágilmente del Jaguar y, mientras se cerciora de que todo está bajo control, abre la puerta de su pasajero. De perfil, su chófer siempre le ha recordado a un actor de su infancia, uno de esos secundarios en blanco y negro de pelí- culas de intriga, no tanto el mayordomo como el vecino sin una sola línea de guión. Desnudo de la gorra que siempre llevó Ian, su padre, con el cabello meticulosamente peinado con raya al lado y con su metro noventa de estatura, deben de pensar que es su guardaespaldas, esos curiosos que se han girado para admirar la superficie bruñida del automóvil y su célebre felino plateado, como si precisara de protección la rutina que es su vida.