28 de enero de 2013

Listen to me, Barack (sobre la extimidad y los recortes en sanidad: una experiencia personal en el Hospital del Mar)



Mi abuela en el hospital y yo tuiteando y escribiendo y haciendo fotos, porque -diréis- esto es la tan famosa extimidad, ¿verdad? jaja, y no, no es eso, no es extimidad, ni intimidad, ni mecanos de Escher, ni nada más europeo, norteamericano y universal que el bolsillo, que los recortes, que los ciudadanos de primera y de segunda, aquellos que tienen permiso de Dios [listen to Vilas(*)], del ministro, del conseller, del consiglieri, il più influente personaggio di una Famiglia, que tienen permiso decía, que me despisto, jaja, permiso para ponerse enfermos, porque pasar frío en urgencias está al alcance de muy pocos, jaja, bienaventurados nosotros en pasar frío, porque pasar frío es un bien universal, un bienestar global, listen to me Barack, no hay mantas en urgencias, listen to me, Barack, amigo, no hay mantas pero me dicen, me tuitea el Hospital (jaja qué moderno es todo jaja) que tranqui, colega, que es un problema puntual, jaja, que ya está solucionado, jaja no hay mantas y pretendemos que haya médicos, y enfermeras, y camas, y sillas, y televisores gratis en las habitaciones de la UH10, jaja, UH10 que se parece al UHF que era un canal antediluviano, hermoso, universal, un canal de televisión que se extinguió, como la salud de los dinosaurios, que era hermosa, universal, la más fuerte de todas, la mejor, hasta que Dios, Von Triers, Darth Vader y el humano más humano de todos decidió que tenía que dejar de serlo, sí, que era una vergüenza, sí, jaja, una vergüenza la salud de los dinosaurios, como nuestras camas, nuestra piel, nuestro todo, jaja.

(*) https://www.facebook.com/manuel.vilas.16