16 de diciembre de 2013

Reseña y clips de BODY/HEAD: “COMING APART” (MATADOR, 2013)


Que la disgregación de un grupo tentacular como es (¿era?) Sonic Youth multiplicaría los trabajos editados de sus miembros, ubicuamente inquietos, era una evidencia. Lo que quizá era menos evidente (aunque probablemente lógico, si prestamos atención a unos orígenes intelectualmente centrados en la intuición, en el arte libre) es que fuera Kim Gordon quien profundizara musicalmente en la vertiente más iconoclasta y contemporánea de SY: la abstracción a partir de la improvisación.

Con Body/Head, proyecto creado junto al guitarrista Bill Nace, se exploran los pasadizos que lograran establecer en aquellos ochenta, cruces de indeterminada y plástica sonoridad, líneas envolventes que atrapaban a público y músicos en una catarsis de alienación mental y física: cuerpo y mente. Los drones, punteos y feedback surgidos de las guitarras de Gordon y Nace, herederos del minimalismo atonal de maestros como Keiji Haino, Loren Mazzacanne Connors o Jim O’rourke, se tensan, solidifican, se funden en múltiples capas, removidos junto a los ejercicios vocales de la dama sónica, brevísimas narraciones de un yo cada vez más femenino y cercano a las cadencias inverosímiles de Yoko Ono. Las composiciones, nacidas en parte en las actuaciones en directo ofrecidas en pequeños locales, en museos y galerías de arte, fueron tratadas levemente en el estudio de grabación, sin domesticar, disparando vectorialmente a los sentidos. A todos, como se puede comprobar en los clips filmados por Richard Kern especialmente para acompañar a la publicación del disco.


Director: Richard Kern

Los momentos más experimentales de A Thousand Leaves (Geffen, 1998), NYC Ghosts & Flowers (Geffen, 2000) o del “sello de autor” (principalmente SYR2 y SYR5) ya adelantaban lo que ha acabado suponiendo este Coming Apart (Matador,2013): como en sus acuarelas o mensajes de twitter pintados sobre lienzo, reflexiva e impaciente, intuitiva y espontánea, Gordon apuesta por el arte y la performance, por la sonoridad expandida y la libertad. Algo que la estimula, como a nosotros. 

Un excelente y atrevido disco.

(una versión editada de este texto fue publicada en la revista Ruta 66: http://www.ruta66.es/)