12 de agosto de 2015

Simetrías [10]: polisemias y sinónimos


Cuento en un mando a distancia 49 botones que potencialmente pueden ser pulsados. Nunca supe por qué las teclas de una calculadora tienen una disposición diferente de las de un teléfono o de un cajero automático. Probablemente sea un caso QWERTY. Vuelvo al mando a distancia y sus botones. Su distribución aleatoria forma una cuadrícula de pasajes y recodos, un laberinto en una isla, una polisemia. En esas teclas extrañamente dispuestas sólo encuentro desgastadas dactilarmente un número concreto: cinco apéndices o "salientes" de la superficie del aparato, sinónimos desplazados, en realidad palabras no idempotentes. Pulsar cualquiera del resto de teclas es un salto imprevisible. Quizás una llamada, un teléfono rojo, el fin (el inicio, la sinonimia otra vez) de todo lo conocido. Las combinaciones son múltiples. Para que sean infinitas necesitamos del caos lingüístico.