29 de agosto de 2015

Simetrías [28]: Libro


"El tiempo se distendía por fin. Una breve teoría: hay ciertos movimientos que solo son posibles tras el comienzo de la primavera. Durante el invierno, el cuerpo los olvida, mengua, se endurece como los árboles. En mayo el cuerpo recuerda esos movimientos, decide reaprenderlos y, al hacerlo, redescubre su verdadera naturaleza. Por eso se habla de renacer en primavera, por eso la gente se enamora y por eso crecen las plantas. Esos movimientos son simples, todo el mundo los sabe hacer. Al emprenderlos, dan lugar a multitudes desordenadas de secuencias que, al final de su acción, encienden el sol. (...) Tal vez hubiera pájaros que, en aquel mismo lugar, simplemente abrían las alas y, planicie tras planicie, se dejaban deslizar hasta el horizonte. (...) El pueblo descansaba, a la sombra. (...) El tiempo era casi seguro. Lejos, en el atrio, las campanas iban a tocar. El tiempo era limpio como la brisa que comenzaba. Las campanas de la iglesia dieron las siete de la tarde. Esa hora se extendió por todo el pueblo. Con seis años, Ilídio sabía de sobra que, en el atrio, el toque de las campanas interrumpía las conversaciones y los pensamientos. (...) Una lagartija subiendo por el muro. (...) La tarde desaparecía, las formas ya no tenían sombra y, poco a poco, cambiaban de color, se transformaban ellas mismas en sombra. (...) Y no era casi de noche, pero era de noche. Existía aún el recuerdo de la tarde, pero ya era de noche. La campana no había dejado de dar todas las horas. Había grillos alrededor de la fuente. (...) El pueblo entero estaba durmiendo." 

José Luis Peixoto; Fragmentos de "Libro"