29 de enero de 2010

Curso sobre preoteccionismo reaccionario en el Occidente Ibérico: los ojos rasgados de Marco Aldany




Basta ya de futuros imposibles era la respuesta aparentemente idónea [como todo] que había que dar a la catástrofe y la épica. Roland Emmerich ya escribió bajo el sol, cual Nostradamus cinéfilo, que El Día del Juicio Final jamás será tal en tanto no acabe la farsa, los títulos de crédito, la ruleta sin números. Puestos a representar, imaginemos pequeñas bases nucleares en pequeñas tiendas de todo a cien, o pequeños cementerios en pequeñas peluquerías orientales, o microchips escondidos en el primero y en el quinto plato del menú de los pequeños restaurantes chinos. China inaugurará una embajada en cada una de las peluquerías de la cadena de montaje de Marco Aldany. China y los ojos rasgados de Marco Aldany son cinco minutos antes de la medianoche [E.Aguirre interviene en la inauguración anticipada del grado universitario "Las Rebajas y yo"].