3 de octubre de 2012

Decir la última fotografía



Un día alguien le dijo a alguien que no quedaba nada más que decir, que sólo habían quedado en el tintero imágenes futuras que poder explicar un día, el relato sumarial inexistente para un alguien cualquiera, es decir, la contradicción del no-recuerdo, de aquella siesta, de aquella última fotografía de baja resolución tomada con un nokia fracasado de éxito, un nokia histórico, único, la veracidad de una fotografía derrotada por su belleza, atrapada en una cuadrícula de cristal, una fotografía que, como todas, es siempre la última, una imagen vencida por irrepetible, por pixelada, por ser hoy el blanco y negro de ayer, la polaroid que un día alguien le dijo a alguien que había perdido, aunque como es conocido, el perfume de la mentira siempre huele a verdad, y la verdad del rumor decía 


que simplemente no quería decir nada más.



A mi padre Andrés, 
que nos dejó un día mediterráneo como el de hoy,  
hace ya 7 años.