9 de octubre de 2010

Sun Kil Moon - Admiral Fell Promises (Caldo Verde, 2010)




El característico registro de Mark Kozelek no deja de confundirse en un sinfín de rostros, un juego de máscaras que haría las delicias del Kubrick más onírico y huidizo, a imagen y semejanza de los devaneos – a menudo caprichosos – que Neil Young ha protagonizado a lo largo de su carrera. Admiral Fell Promises (Caldo Verde, 2010) es la cuarta referencia que el de Ohio firma bajo las siglas de Sun Kil Moon, ahora algo alejado de las tonalidades igualmente austeras pero más eléctricas firmadas en sus últimos trabajos (April -Caldo verde, 2008- fue una pequeña y tímida gran obra cuyas guitarras recordaban fielmente las pulsiones del abuelo canadiense y los añorados Crazy Horse). Kozelek vuelve a ofrecer un disco intimista y acústico, aunque sólo en apariencia más cercano a los trabajos o actuaciones que suele protagonizar de forma homónima, ya que existen matices novedosos y atractivos apreciables ya en los toques flamencos del primer corte del disco, Âlesund, así como en los ultimísimos segundos del disco, pequeñas esquinas basadas en un uso clásico de la guitarra que aleja a Kozelek del folk profundamente americano que parecía querer barnizar el LP (curiosa la coincidencia conceptual con el lanzamiento del disco de Howe Gelb & the Band of Gypsies, Alegrías). En un elegante ejercicio mutante el dueño de Caldo Verde cruza al maestro Joaquín Rodrigo con el fingerkeeping de John Fahey, al pop de Simon & Garfunkel con la delicadeza de Leonard Cohen, Paco de Lucía y Vic Chesnutt. Y como si nada, siempre la misma belleza: temas como Third and Seneca, The Learning Trees, You Are My Sun o la mediterránea Bay of Skulls son un sutil cambio de registro, un camino sentido y melómano que ya en plena eclosión del postrock más sosegado, allá por los noventa, recorrían exploradores inquietos como Gast del Sol o Pullman. Admiral Fell Promises supone más duende y alegría -solitaria- para este otoño.