1 de abril de 2014

Para Ana Gaviera, para toda su poesía.



Recuerdo que a Ana Gaviera le gustaban mucho las fotografías de objetos desactivados que habían desarrollado una nueva vida, una nueva poética. Más que nunca hoy, cuando su familia empieza a notar su ausencia, toda la poesía que nos deja, su vida, ha de aparecer más activada que nunca. Como aquellos objetos, como los libros de El Gaviero, tan llenos de vida. Muchas gracias, Ana. Un abrazo a toda la familia gaviera.