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8 de julio de 2012

Contracrónica del Primavera Sound 2012 + Reseña de "Pacas Go Downtown", de Frida Laponia, para Indiespot



En Indiespot, dos artículos:




2 de junio de 2011

Pequeñas píldoras de amor: la otra crónica de Primavera Sound 2011


Contracrónica de Primavera Sound 2011, clicando aquí.


Swans; Primavera Sound 2011, Barcelona


La georevolución de Primavera Sound. PS es un concepto musical urbano y viral que ocupa sutilmente el territorio, expandiendo su particular influencia en esta ciudad de tiempos convulsos: conciertos en el metro, en bares, en parques, en la calle, en hoteles... Tanto la #acampadabcn de Plaza Catalunya, recordada sobre el escenario por Alan Sparkhaw (Low) y Javis Cocker (Pulp), como los señores del Hotel Vela podrían encajar en este atracón musical de primavera, unageorevolución que no será televisada, pero sí musicada y tuiteada. Ya no podremos saber qué pensaría sobre ello el gran Gil Scott-Heron, que nos dejó durante la jornada del viernes, y a quién los escoceses Mogwai dedicaron parte de la supernova que lanzaron desde el nuevo escenario bautizado como Llevant, y que también podría haberse denominado “Galaxia lejana, muy, muy lejana”, en honor a George Lucas que, al igual que Julio Iglesias, Chuck Norris o David Bowie, tampoco estaba en el cartel este año. 
Mens sana in corpore sano. PS2011 apuesta definitivamente por una puesta a punto. Todavía no hay estaciones de bicing en el recinto, pero caminar de un escenario a otro es un sano y quilométrico ejercicio para la masa de asistentes: barbilampiños y barbudos, labios fundidos en carmín rojo, ataviados con modernas gafas y complementos Adidas, se encontraron reconvertidos en olímpicos deportistas con los que se solidarizaría el monstruoso Nick Cave (Grinderman), quien subió y bajó las escaleras desde el escenario principal hasta el público entre unas 20 y 50 ocasiones. Por si no había poco con el ejercicio físico, PS2011 amagó con un intento de festival abstemio: un sospechoso cruce de cables informático que dejó secos a muchos durante horas, pero que acabó redimensionando el consumo una vez solucionado el entuerto. Como prueba de ello, el pedal con el que el supervitaminado Jonathan Donahue (Mercury Rev) subió al escenario durante la recreación rockera y psicodélica del Deserter’s Songs. Pero claramente los que se llevan la palma en cuanto a aguante, erigidos en el orgullo de la futura generación de la jubilación tardía (también llamada Next Generation ZP Forever) son los eternos Alan Vega y Martin Rev, longeva pareja que forma la banda de protoelectrónica punk Suicide, que si bien con alguna que otra dificultad de movilidad y dicción lograron meter al público en su bolsillo de drones, perfecto medicamento para la sordera esquizofrénica, pero no contra ella (Einsturzende Neubaten, Mogwai o los Swans de Michael Gira aprovecharon el eco para levantar sus propios muros): en PS2011 no se aceptan vacunas contra el sonido.
Moda psicodélica y estampas para el álbum. Los balanceos de la teclista de Moon Duo crearán tendencia con toda seguridad, dado que sería imposible bailar de otro modo con otro corte de pelo. No así la exageradamente vestida PJ. Harvey, ni los pantalones por encima del ombligo de Eleanor Friedberger, la cantante de la banda más freak del festival, The Fiery Furnaces, híbrido mutante entre Patti Smith y Charles Chaplin. Sólo por no dejar nada en el tintero, alguien debiera decirle a Paul Banks, frontman de Interpol, que su reloj o “peluco” no se estila en estos lares, y a los miembros de Fleet Foxes que estaban muy guapos con unos sombreros de lana que consiguieron elevar la temperatura del festival (sus voces también). De los disfraces de Sufjan Stevens y de la banda estadounidense Of Montreal mejor no hablar, ya que por suerte su música lo hace mejor. Tan sólo insistir en que podrían haber prestado las alas al volador Jonathan Donahue (Mercury Rev): hubiera tardado menos en entrar en órbita. Como siempre, la estética (oh, sí) no descansa en territorio moderno. 

Cápsulas de amor. 
Nadie sabe qué rostro tiene la encapuchada figura que año tras año se dedica malévolamente a coordinar la parrilla del festival, y que este año rizó el rizo al influir en los arbitrajes y en la UEFA, regalando el acceso del Barça al Festival, es decir, a la final de la Champions: Mourinho no lo sabe, pero el culpable lo encontrará en PS2011. Forzados a renunciar, había que bascular de escenario en escenario en busca de excelentes momentos: James Blake, tUnE-yArDs, Glenn Branca, Kurt Vile o The Album Leaf son pequeñas píldoras de amor que no sacian nuestra sed: la perfecta definición de lo que significa San Miguel Primavera Sound, el mejor de los virus.

31 de mayo de 2010

De sudokus y orgías: Primavera Sound 2010, la otra crónica


Contracrónica del Festival PS2010 para La Vanguardia.es AQUÍ
Sergisonic junto a la mascota oficial de PS: Tim Harrington (Les Savy Fav)


Primavera Sound estimula el ejercicio mental. Ya no cabe la menor duda. Si en Japón surgieron los sudokus, la versión más barcelonesa de estos pasatiempos la encontramos en el PS. No eran nubes, las que según los agoreros amenazaban la agradable climatología mediterránea, sino humo salido de las molleras de los asistentes, estudiando complejas retículas fabricadas en Excel, en las que se incluían horarios, grupos y escenarios. Estas guías artesanales, compartidas desinteresadamente por sus autores en la red en conocidos servidores anti-SGAE, son ya un clásico del festival: pequeñas obras de arte coleccionables que guardarán (también) la historia de PS, y que han logrado crear un mito urbano: la supuesta existencia del oscuro personaje conocido comoSolapador de conciertos. La elección y consiguiente renuncia ha sido, en esta edición, elevada a la categoría de arte. A lo largo del festival se han visto carreras desesperadas a lo Charles Chaplin ("¿Apse, Fuck Buttons o Delorean? ¿Standstill, Wire o Beach House? ¿Built Spill o No Age?"), estrés postraumático ("¡Me quedo con Broken Social Scene, pero sin Tortoise!" "¿Pero Condo Fucks eran Yo La Tengo?") y dudas existenciales ("No sé si ir a ver el mismo concierto de siempre de Wilco, la broma macarra de Les Savy Fav o suicidarme con Japandroids...").

No es un sudoku japonés, pero sí una tortura china de la que (supongo), nos tenemos que alegrar.

Internacionalización, poliglotismo y aglomeraciones. "Que nadie se levante de sus asientos, que esto empieza", parecía decir en la primera jornada Mark E. Smith (The Fall), metido en su papel chulesco de 'postpunki', como cualquier ex-actor porno que te dice "Yo ya he rodado esto antes, y mola". Y todo dios sabía en qué idioma hablaba.

Esta edición ha sido la de las 20.000 lenguas, un Primavera Sound cada vez más destino turístico cultural, con los asistentes haciendo más por la cerveza que el propio sponsor del festival. Pero eso sí, con los asientos justitos, contados. Casi desbordamiento del río durante los conciertos de The XX (las grandes superficies no les pegan ni con pegamento Imedio), Beach House y Low (con un montón de gente disfrutando del concierto de pie, en los pasillos del Auditori). El escenario principal también se ha convertido en ratonera durante los shows de Pavement, Wilco o Pixies. Se le supone lo mismo a Pet Shop Boys, pero este humilde cronista lo ignora, dado que huyó de forma cobarde del escenario mastodóntico en la última jornada. Huyó y triunfó (Polvo y Built to Spill lo bordaron).

La mascota de PS no es Copito de Nieve, pero se le parece.
Tim Harrington, cantante de Les Savy Fav, se encuentra como en casa en PS. Ya tenía ganadas las simpatías de medio mundo con su espectacular performance de 2008, en la que estuvo durante más tiempo actuando entre el público y correteando entre los juncos que sobre el escenario ATP. Y este año había ganas de repetir.

Si no te has encontrado con Tim Harrington o no le has visto en algún momento del festival, es que no has estado allí. El barbudo cantante se mezcló con el público por todo el recinto, paseando su barriga y yendo como un poseso de escenario a escenario. Cantó un tema con Superchunk el jueves, se le vio el sábado bailando sobre el escenario con Liquid Liquid, y el viernes nos regaló, en concierto con su banda de acompañamiento (nunca mejor dicho) Les Savy Fav, otra ración de semidesnudos, disfraces y pinturas. La banda tuvo que dar por terminado el show abandonada por Harrington, quien bajó del escenario al público, salió corriendo, y nunca más se supo. Como Chuck Norris, desaparecido en combate pero siempre vuelve.

Encuestas y debates a pie de cancha.
Metiendo un poco el oído donde no te llaman, enlos corrillos de sabelotodos que, nunca sabes cómo, han logrado ver todos y cada uno de los conciertos, se obtienen improvisadas (y baratas) encuestas. Las frases que más se repitieron fueron sobre la espectacular plataforma que montaron sobre el escenario Broken Social Scene, un nuevo concepto de familia, sobre la melena rizada y desbocada de la cantante de Beach House (qué nombre más bonito) en un directo que supo a gloria, y sobre la espectacular, histórica y bella experiencia del concierto que ofrecieron Low en el Auditori (pasarán los años y todavía se hablará de él).

También se ha debatido sobre los ya clásicos bocadillos bautizados con nombres de grupo. Este año, a los bocatas anodinamente llamados 'Wilco' (queso, pesto y tomates secos), 'Pixies' (jamón serrano con tomate) y 'The Fall' (jamón en dulce con queso y orégano), se ha impuesto por unanimidad el divertido 'Ket Shup Boys' (hamburguesa de carne ecológica).

En cuanto a las aburridas páginas sobre tendencias, es justo destacar la aparición de un nuevo debate entre las masas, ya que la presente edición ha supuesto todo un desfile de moda de tapones de los oídos (modelos fluorescentes, transparentes, salientes y marcianos...), debate altamente necesario desde la ruidosa experiencia vivida con My Bloody Valentine en la edición de 2009. La estética y el diseño, en deuda con Kevin Shields (quién lo iba a decir).

Y después de los títulos de crédito, llega The End
, que no es otro grupo a añadir a la coincidencia horaria de Orbital y The Field (las fiestas separadas), sino que es El Final. Lamarea humana se aleja del recinto. No es Hollywood, pero PS también tiene lujos singulares: el tradicional desfile sobre la alfombra de vasos de plástico es como pisar los recuerdos de una larga noche de verano. Sólo que no es verano, sino Primavera (Sound, claro). Una verdadera orgía musical.

De sudokus y orgías: Primavera Sound 2010, la otra crónica


Contracrónica del Festival PS2010 para La Vanguardia.es AQUÍ
Sergisonic junto a la mascota oficial de PS: Tim Harrington (Les Savy Fav)

13 de junio de 2007

Sonic Youth - Candle, Live @ Primavera Sound, Barcelona 02062007

Sonic Youth - Candle

I see a dog star divin' at his magic, snatchin'
keeps me up awake go crystal cracking
I can't wait
I can't stay, a candle
Gotta change my mind before it burns out

I'm the Cocker on the rock
Wind is whipping through my stupid mop

I see a falling snowgirl walking Broadway
Turns the corner at 14th and I know there's no way
It's alright
It's alight candle
And I know she'll be okay by Sunday

I'm the Cocker on the rock
Humming bash starts shining
In your electric clock

It's safe to say, candle
Tonight's the day, candle
It's alright now, candle
The wind's away, candle
Never thought I'd see a dog star falling

I'm the Cocker on the rock
Wind is whipping through my stupid mop

25 de junio de 2006

Primavera Sound 2006: la otra crónica (I)




(A pesar de ser un relato inspirado en hechos reales, los nombres de personas y grupos musicales han sido cambiados con objeto de preservar su intimidad, tan cara hoy en día. Cualquier parecido es fruto de la ingenua coincidencia o de vuestra imaginación, no tan ingenua)


Jueves, 1 de junio


SMS, SOS. Los amigos se encuentran.

Bip, bip, bip. La alarma me levanta de la cama. "Sergi, es la hora." Es pronto, pero el hecho de levantarse por gusto, y no para ir a trabajar cambia totalmente la perspectiva del día. ¡Sí, por fin es jueves! Envío un mensaje a Quico, quien ya debe hacer un rato que pulula por la Barcelona modernista, de diseño, incívica, culé, etc., etc., sms que contesta rápido:

"Tunannnnteeee. Es muy pronto todavía para quedar. Descansa. ¡Barcelona está llena de chiquillas estupendas!".

Este tío escribe sms igual que habla, es el mejor. Gran reportero dicharachero, al que, ya ahora lo puedo decir, siempre agradeceré que haya dado a conocer al gran cronista John Cheever. Un viaje en metro, y los dos amigos nos encontramos en un abrazo. Lástima que el gran Xavi (Safi para los futboleros), no podrá acompañarnos todo lo deseado este fin de semana: esa gastroenteritis provocada seguramente por el poco alcohol ingerido en las últimas semanas (sí,
poco, porque el alcohol nunca es demasiado) le han hecho pronunciar esas fatídicas palabras que tanto gusta y usa: "Estamos jodidos, tíos". Ja, ja, ja, otro que es el mejor.

El diseño, según Darwin

Tras un breve (o no tan breve) descanso en casa, nos dirigimos al corral, esto... Al recinto del fórum para empezar a disfrutar de las primeras sesiones en directo, así como de los primeros pases de modelos, temporada de verano 2006. El diseño avanza, que diría Charles Darwin, si viera la fauna que se deja caer por el festival. ¿Un aliciente más? Estamos en Barcelona... ¡Pues claro!

Se une Chusmi

La aventura primaveral de este año cuenta con un nuevo valiente, amigo de Quico, igualmente dicharachero. Chusmi es el perfecto ángulo para este trunvirato de personajes, todos ellos fácilmente hipnotizables, quedándose con cara de empanados ante el menor sonido que provenga de un escenario. O como dicen ambos, lástima que no pueda ser en el comedor de su casa, que la música está hecha para esos lugares más íntimos. ¿Iluminados? No, me encanta la idea...

Compramos tickets para las bebidas, para al cabo de unas horas recordar que, con los pases de prensa los reporteros tienen alcohol gratis. Suerte que teníamos a Quico entre nosotros para urdir una solución, aunque eso se explicará luego...


Lanzamiento de bolas de plata

Los primeros en disfrutar de la presencia del trío cósmico de personajes (como me encanta hablar de nosotros en tercera persona...) son The Drones. Un buen inicio de festival para todos, que precede al invento del siglo, a los friquis más friquis del fin de semana musical: No-Neck Blues Band y su free jazz de circo, de parada de los monstruos, de violencia auditiva. Mientras los "disfrutábamos" en las gradas, degustando unos buenos bocadillos (cada uno de ellos, con el nombre de algún artista musical: Madonna, Lou Reed, Motorhead -el de chorizo picante- o Sisa -el de pa amb tomàquet i pernil salat o jamón serrano- son unos pocos ejemplos). Simpático el invento y buenísimos los bocadillos, además. Nada de pan ultracongelado, ablandado más que el mucho-más-chicle Boomer. Mientras cenábamos con el lujo de tener actuando delante nuestro a esos friquis Másters del universo del Blues, vemos acercarse entre la poca multitud (en el escenario mas grande ya tocaban Motorhead, quiero recordar) a unos viejos amigos, que llamaremos Ira y Georgia, por respetar el anónimato, y que estropearíamos si dijéramos que forman parte de Yo La Tengo.

Nuestros anteriores encuentros con ellos siempre han sido apoteósicos: aquella visita al Kafé Antzokia de Bilbao en diciembre de 1997 (Gabilán, repítelo en voz alta: "Hello, Ira. Well, I come from Oviedo, where you fight against a guy. And I
"tuk" (sic) the guitar...") o aquel maravilloso concierto en el estudio de BTV en 2001 (gracias Ignacio). Y claro, era una falta de educación no saludarles: así que Quico, ni corto ni perezoso, se acaba el bocadilo, forma una bola con el papel de plata, apunta y dispara contra Ira. Uno de los tubulares de la torre en la que esta apoyado el guitarrista lo salva, pero no así con la segunda bola fabricada, que impacta directamente contra su cabeza. Sorprendido, Ira sigue disfrutando del concierto de No-Neck Blues Band, en su íntimo anonimato entre el público, hasta que, como dos sinvergüenzas, después de haberle lanzado la bola de plata, nos atrevemos en acercarnos para saludarle y charlar un poco con él. Una pena no hacernos la foto de recuerdo: Chusmi se había olvidado la cámara y yo no la quise llevar. Yo La Tengo también son los mejores. ¡Como No-Neck Blues Band, aunque ese día no entendiéramos un carajo!

Más conciertos y el hombre orquesta

Se disfrutó un rato con Motorhead (¿cuántos de los allí presentes no habían escuchado nunca un sólo disco de esta gente?), con la multitud que forman en el escenario I'm from Barcelona (qué nombre más precioso), se hizo piña con el cantautor Remate, siempre tan bien acompañado (o eso me pareció a mí), se disfrutó a 12twelve una vez más (y van...), las risas que nos pegamos con el gilipuertas de Baby Shambles, y con Yo La Tengo, pues tampoco hicieron un mal concierto, a pesar de los devaneos ruidosos de Ira, y su tendencia a creerse mejor multiinstrumentista que guitarrista (¿le debía doler la cabeza por el lanzamiento de bolas de plata?). Ira ahora el piano, Ira ahora la guitarra, Ira esto, Ira lo otro... Ira, el hombre orquesta, que también canta con voz de falsete en el próximo disco, y que nos ofreció una gran Tom Courenay, una bonita Stockholm Syndrome, y una brasa final con I heard you looking. El resto temas nuevos, con abuso, nuevamente del pianista Kaplan.

Conclusión primer día

En fin, como dirían Quico o Chusmi un primer día paisajístico, en el que se mostraron muchos horizontes, todo muy clarividente y emocional, y etc. etc. Y síííííííí, claro, rodeados de esas chiquillas moderniquis tan bien engalanadas para un festival de rock independiente. ¿Los chiquillos? Haberlos, habíalos. Pero al rival, ni agua, ya sabéis.

Pues con eso y un bizcocho...

(continuará)