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14 de enero de 2011

Cinco llamadas diarias [los nuevos Testigos de Jehová]


Sí, dígame
La Nueva Biblia (2009)


Es la nueva religión, pero no son nuevos en esta plaza los sermones recitados a través de un hilo telefónico que parece una longaniza de carreteras norteamericanas Oscar Mayer, con horizontes a los lados, carreteras rellenas de fe y queso fundido. Los nuevos testigos de Jehová siguen persiguiendo adeptos. La Biblia es una droga por la que hoy [las hogueras de ayer eran adicciones] vale la pena marcar un número cualquiera y sermonear, vender esperanza y tarjetas de crédito y nuevos depósitos para tus cuentas corrientes y nuevos contratos para tu móvil instalaciones de calefacción más aire acondicionado todo por el mismo precio todo por el mismo precio todo por el mismo precio

por el mismo precio tienes ganado un cielo que no aparece en los mapas,

sólo en tus facturas.

24 de octubre de 2009

Millet [o el marisco irreal en el Padrenuestro]

Millet paga. El Padrenuestro que se enseña ahora en las escuelas dice “Dios te salve María, llena eres de gracia, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es Félix Millet quien paga el fruto de tu vientre, Jesús”. Multiplicar panes es Millet paga, es el milagro, el sofá, los puros, las bodas de dos hijas y los crucifijos de oro, color verde lechuga [de ensalada] y marisco. Mas líbranos del mal. Millet paga. La música es el milagro y el milagro es los bolsillos. Millet paga. Dos bodas son suficientes para comprar tetrabriks de leche de rebajas, como las entradas de Elton John, un dos por uno. Millet y dos bodas no es un dos por uno. Millet y dos bodas es un dos por cero y Amén, que estás en los cielos. Los cielos. Nuestros bolsillos no son plural mayestático. Nuestros bolsillos no están en los cielos, nuestros bolsillos están llenos de cielos. El vacío es el cielo y Millet paga bodas ilegales. Dos parejas ilegales, con billetes de mil [verde lechuga, de ensalada, con la cara de Hernán Cortés sonriendo y fumando puros y bebiendo tequila durante sus vacaciones en México, rodeado de prostitutas, santificado sea su nombre], pero papeles ilegales. Dos bodas que no fueron es un pasado que no existió. Un anillo que nunca se posó en el dedo de tu prometida. Una langosta que nunca comiste. Un centollo que nunca defecaste. El marisco ilegal que nunca existió es el despertar de un sueño en los cielos, caer en la pesadilla del Mal. Y Amén, otra vez.

9 de junio de 2009

Las ovejas



Nos hacen pasear a todos juntos,
no sea que nos perdamos,
como antes, en el colegio, cuando la profesora,
que se llamaba Montserrat y era muy alta,
nos decía con la bata a cuadros
y acento rígido de Lleida
que nos diéramos la mano, que formáramos
en fila de a dos,
como ovejas con sus respectivas
-bien avenidas-.

En la ruta de los peatones paseamos todos juntos
dándonos las manos sudadas de frenesí;

las manos huelen a ritmo dance,
al baile de las vidas del padre, de la madre, del hijo,
al baile del espíritu santo,
de las portadas de periódico,
de la publicidad eterna en los autobuses,
de las rebajas a la fuerza,
de las colas en el supermercado,
de las cartillas de racionamiento en las manos sudadas diciendo
queremos pan
y un trabajo,
y un techo que alimentarde buenos deseos y bocadillos vegetales

Nos damos la mano y nadie se pierde en la calle,
porque no se equivocan y nos enseñan la luz,
el camino,el torrente en el que ha de desembocar un río de sudor.

Somos veinte o veinticinco

o veinticinco mil millones de litros de sudor
los que queremos cruzar la calle,
de tienda en tienda.

Ellos no se equivocan y nos hablan en señas,
en señales de tráfico
y en plural,

nos dicen que sigamos la flecha,
todos tenemos el mismo destino,
da igual,

dicen.

Por ahí no podremos cruzar,

dicen.

No hay antílopes, unicornios
o dragones alados
que nos lleven a lomos,
necesitaríamos un país de autovías
en forma de cebra
y semáforos rebeldes
para que todos hiciéramos lo que quisiéramos,
y cruzar nuestro propio camino.

Por eso nos ayudan,

dicen,

para que no saltemos los barrotes
de las calles,
para que las ovejas no salten las vallas,
para que pasturemos hacia el centro,
hacia las rebajas que más pagan,
para que paseemos todos por el mismo torrente,
hasta que alguien decida en la oscuridad
de una biblioteca
que la luz de un sol de mentira asome ámbar
y luego verde,

aunque sólo sea por unos segundos

que pretenden suficientes para que toda una marea de sudor
cruce horizontes
de asfalto;

las manos entrecruzadas a distancia,
los roces, los empujones, las prisas, el dance, el breakdance,
las vidas
y el semáforo.

Algo huele mal,
por algo se empieza,
por ejemplo por las manos
y por el sudor nervioso
enfrentado a la luz verde del sol

que nos encienden.








15 de abril de 2009

Las facturas son...


Las facturas son

biografías no autorizadas (€).


13 de marzo de 2008

Tarifas vigentes


Aquel día recuerdo que me persiguieron y me pararon,
y me dijeron
Por favor identifíquese, necesito que se identifique,
enséñenos su vida por favor.
A mí me sudaban los bolsillos de los nervios
y no quedaba dixan en casa, pero claro,
me lo pedían por favor, claro, por eso contesté:
Tengo muchas siglas con las que identificarme en el bolsillo sudado,
las tengo en mi cartera,
no se preocupen ahora mismo se la enseño.
Y ellos me contestaron muy amables con sus gafas de sol, sí,
Abra con cuidado, por favor, la cartera.
Sólo queremos que se identifique y que no haga movimientos bruscos.
¿Por qué le sudan los bolsillos? No ha de preocuparse, identifíquese,
sólo queremos saber si su vida es un problema.
A mí me resbalaban los problemas en el sudor de la cartera ¡ay!
en el sudor del bolsillo quería decir,
pero la atrapé ahí dentro, la cartera, en ese agujero negro del pantalón
llamado bolsillo.

Miren aquí en mi cartera si quieren identificar si mi vida es un problema.
Lean conmigo la tarjeta y lo descubriremos, todos juntos
leeremos lo que dice:

tarifa vigente incluidos IVA (7%) i AOV CIF P58900494
los títulos estropeados no darán derecho a ningún cambio
válido hasta el próximo cambio de tarifas

vayas
donde vayas,
disfruta
del trayecto


Miren, aquí lo dice todo, ¿lo ven? Yo les explico los números para que lo entiendan ¿lo ven?
A las 09010555010405550009, a esa hora bien pronto voy hasta casa de mi madre,
le compro el pan, le subo el pan para todo el día, tiro el pan seco a la basura y la comida maloliente de la semana,
le digo cosas bonitas, pongo la tele un rato y ella está feliz y contenta.

Le gusta el programa de Ana Rosa.
Ya no habla mucho pero antes sí,
antes hablaba mucho, me quería mucho, yo todavía la quiero, aunque a veces me pegaba ¿lo ven?
Al cabo de un rato, antes de que llegue la señora que la cuida gratis yo me voy,

aquí sí, a las 09111424010405550008 me voy,
a esa hora cada día tengo hambre,

entonces me acerco a una cabina y llamo por teléfono
y mi amigo me dice Sí ven, hoy no está el jefe en el bar.
Entonces aprovecho y voy con él, al bar donde trabaja,

porque hacen unas albóndigas muy bonitas
demasiado como para que se tiren,
y como un rato con mi amigo, sí, sí,
mi amigo, el que me decían ustedes que les ha explicado dónde encontrarme,
sí, sí, es él, el del dinero,

me lo da él para que le traiga el azúcar y la harina blanca ¿lo ven? A esa hora pedía hoy,
a las 09111956010405550008, el azúcar y la harina blanca,

hace muy poquito.
Entonces voy a buscar azúcar y harina, y doy el dinero,
pero no todo, porque una parte me la quedo yo,
para comprarle cosas a mi madre y la otra la doy a cambio de azúcar
y harina.
A veces me dan más y entonces traigo a casa más paquetes en bolsitas por la noche ¿lo ven?

A las 09112322010405550008 ya llego a casa
con mucho dolor de cabeza porque estoy cansado
y me duelen los brazos aquí, debajo del codo,
y tengo mocos y me voy a dormir, aunque luego no me acuerde de nada,
ni de los sueños, porque me he de levantar pronto,
muy pronto para ir a ver a mi madre

y cuidarla
y esto es cada día, o casi cada día etcétera etcétera etcétera hasta que se gasta la tarjeta
y compro una T-10 nueva,
que acaba siendo como todas, joder.
Así que ¿qué hago ahora? ¿Qué puedo hacer?
Muy bien ponga las manos aquí, así,
muy bien. T
odo lo que diga puede ser utilizado en su contra
pero puede hacer una llamada,
¿quiere llamar a alguien o quiere decir algo?
Ah, pues sólo una cosa quiero decir,
bueno si me dejan dos cosas:

¿a mi madre la irán a ver mañana pronto por la mañana?
Es para que no se asuste si no me ve entrar temprano por la puerta ¿saben?
Ah, y la otra cosa, sí,

¿cuándo es el próximo cambio de tarifas?

Todo eso les dije, cuando supe que mi vida
era un problema.



4 de marzo de 2008

Se vende

Se vende es el panorama de este país. La señora de la limpieza que ya no barre el polvo de este país. El polvo es el recuerdo detrás de las puertas. La suciedad por recoger en las esquinas. Los carteles colgados de se vende. Los balcones de este país de macetas vacías. Recuerdos de plantas regadas. El agua del grifo cerrado es el cartel de se vende. Las cañerías empujando. La bomba que mueve latidos silenciados. En el salón. En el recibidor. En el baño con ducha. En el dormitorio. En el despacho. En el cuadro. En la nevera. En la pareja que deja de ser pareja y borra los recuerdos y cuelga el cartel de se vende en el balcón, que es el panorama de este país.

20 de febrero de 2008

Penthouse



Me acuerdo de aquellas dos tías buenas sentadas en pupitres llenos de muescas,
mientras nos enseñaban trigonometría, inglés, las células por dentro
y también nos hacían leer La isla del Tesoro.
Me acuerdo de aquellas dos tías buenas que todos nos queríamos follar,
aunque aún comprábamos el Penthouse de 250 pesetas,
y el quiosquero que nunca preguntaba cuántos años tienes, majo, abría la caja registradora y nos daba el cambio y la revista,
y todos íbamos al banco a mirar y a reír de placer
gracias a la paga.
Me acuerdo de las dos tías buenas que estaban como un tren,
y sacaban vapor de sus calderas y sabían al combustible que más gustaba
a los más guapos de los otros pupitres que eran
el carbón en las calderas de aquel chico pelirrojo de ojos azules que se llamaba Nacho,
o aquél que era bajo y parecía un saltimbanqui, y era muy flexible y hacía el pino mientras caminaba con las manos,
y eso gustaba a las dos tías buenas porque les hacían reír mucho,
reían mucho,
con el carbón y las cosquillas de vapor.
Todos nos las queríamos follar y ser muescas en sus pupitres
porque estaban muy buenas,
y mirábamos a la pizarra, al profesor, a las dos tías, al cuello, al cabello lacio,
a los dedos apartando el flequillo, a los pechos y a la geometría,
al olor de la tiza señalando culpable culpable culpable, en clase no se habla,
sólo se mira, hasta la hora del patio,
aquel día en que todos hablamos y las seguimos en fila sin bocadillos,
sin hambre,
y ellas se pararon se giraron y se dieron un beso en los labios que duraría nuestra juventud, hasta que decidieron acabar, cuando nos miraron
y nos dijeron creced ya, chicos,
y nos lanzaron el maquillaje polvoriento, el rojo del pintalabios, la pinza del pelo y la mejor de sus sonrisas,
la sonrisa que supo a jazmín y puso fin a los veranos jóvenes del Penthouse.

30 de octubre de 2007

hipérbole

las figuras retóricas
que se encuentran en papeles
por la calle se recogen
para hacer poesía
de realidad

versos enganchados
en un container verde
en la pared de un edificio
en el limpiaparabrisas de un coche
versos de rima libre

Jto. Rbla Poble Nou
Piso de 60 m2 esquinero
exteriores a calle
2 habitaciones
cocina y baño de diseño
gran comedor
totalmente reformado
65.000.000 PTAS 390.657 €

versos de rima libre
y una hipérbole
que no podré compartir
contigo